Todo resulta tan complicado a tu lado, pequeña: eres muy indecisa y muy segura, algo caprichosa, pero comprensiva y a la vez me confundes y me das confianza. Creo que te quiero, o por lo menos eso me recuerda mi corazón en cada momento que pude rozar tu cuerpo, acariciarte cuando nadie miraba, hacer que cada segundo libre fuese un detalle entre nosotros. Pero aun así me resulta complicado seguirte el ritmo, aun no logro entender como quieres que te proteja si todo el tiempo evadías mis palabras. Las personas hablan cosas, y tu eres muy bella como para no estar en sus bocas; yo sólo los oigo, guardo silencio, y pienso en que hacer. Es cierto, no puedo proteger lo que no tenemos, pero quiero hacerlo por lo que podría ser, aunque a veces me cuesta mantenerme firme, aunque dudo cuando no estas acá.
Eres pequeña aun, algo caprichosa pero me gustas. Y aun cuando te enojas y dejas de mirarme, cuando evitas mis palabras y huyes hacia otros rincones, aun así no puedo dejar de pensarte. Porque esto es algo que me supera, te quiero y no puedo tenerte, estas tan cerca y tan lejos a la vez que me duele. Soy algo egoísta en ese sentido, pero esto es lo que pienso; porque no puedo enseñarte a amar si sigues jugando a las escondidas.
Y mi idiotez me superó de nuevo, y por algo sin sentido me volví algo celoso: sugestiones, dudas, sentía miedo de perder lo poco que había logrado. Y esa misma idiotez me llevo a los extremos, te dije algo que no debía, y bebí hasta no saber que viene después. Tu seguiste divirtiéndote, no te detuviste a pensar en lo que me pasaba, y en la soledad que me acompañaba pensé en olvidarme de todo y hacer como si nada. Porque tener esto, esa pequeña y endeble conexión entre nosotros no es tan sencillo como lo aparento. Y tampoco me es fácil ser uno mas cuando nos ven, esperando ese breve arranque que tenemos cuando nadie nos ve. Aun con todo lo que sucedió, con mis celos y mi gran error, seguiste estando ahí, a mi lado. Soy un completo imbécil, y creo que por mi culpa te perderé, y estar consciente de eso me hace pensar en que hay veces en que no supe entenderte. Te he decepcionado, pequeña. Pero no quiero rendirme tan pronto, no quiero echar a la basura esos pequeños pasos que dimos durante este tiempo. Tengo que pensar en algo, y si no lo hago pronto será mi derrota para siempre. Eres hermosa, necesito que valga la pena mi siguiente movimiento. ¿Podré lograrlo? Solo hay una forma de saberlo.
Eres pequeña aun, algo caprichosa pero me gustas. Y aun cuando te enojas y dejas de mirarme, cuando evitas mis palabras y huyes hacia otros rincones, aun así no puedo dejar de pensarte. Porque esto es algo que me supera, te quiero y no puedo tenerte, estas tan cerca y tan lejos a la vez que me duele. Soy algo egoísta en ese sentido, pero esto es lo que pienso; porque no puedo enseñarte a amar si sigues jugando a las escondidas.
Y mi idiotez me superó de nuevo, y por algo sin sentido me volví algo celoso: sugestiones, dudas, sentía miedo de perder lo poco que había logrado. Y esa misma idiotez me llevo a los extremos, te dije algo que no debía, y bebí hasta no saber que viene después. Tu seguiste divirtiéndote, no te detuviste a pensar en lo que me pasaba, y en la soledad que me acompañaba pensé en olvidarme de todo y hacer como si nada. Porque tener esto, esa pequeña y endeble conexión entre nosotros no es tan sencillo como lo aparento. Y tampoco me es fácil ser uno mas cuando nos ven, esperando ese breve arranque que tenemos cuando nadie nos ve. Aun con todo lo que sucedió, con mis celos y mi gran error, seguiste estando ahí, a mi lado. Soy un completo imbécil, y creo que por mi culpa te perderé, y estar consciente de eso me hace pensar en que hay veces en que no supe entenderte. Te he decepcionado, pequeña. Pero no quiero rendirme tan pronto, no quiero echar a la basura esos pequeños pasos que dimos durante este tiempo. Tengo que pensar en algo, y si no lo hago pronto será mi derrota para siempre. Eres hermosa, necesito que valga la pena mi siguiente movimiento. ¿Podré lograrlo? Solo hay una forma de saberlo.